¿Copy… qué?

Sí, es lo primero que dicen acompañado por una expresión de extrañeza, cuando comentas a qué te dedicas, en especial si tu interlocutor no es del medio, y que su respuesta inmediata siempre será: “¡Ah sí, el del copyright que sale en los créditos del final de los programas de TV!”: das una sonrisa forzada y te retiras. No señores, somos redactores profesionales especializados en medios editoriales y publicitarios.

El arte de la redacción surgió desde el momento mismo de la invención de la escritura, ideogramas y jeroglíficos que juntos contaban una historia y que debían colocarse en cierta secuencia para crear el sentido correcto de comprensión para el lector. Esto sigue funcionando hasta nuestros días, pero sin importar el paso de los siglos continúa como parte más importante de comunicación.

El Copywriting va más allá de unas simples líneas, algo con qué adornar o complementar un diseño; es un tipo de redacción que posee un valor agregado, una disciplina impregnada de un poco de antropología, sociología y psicología, con el fin de meterse en la piel de anunciante y del target. Captamos su atención e interés por medio de palabras llevando a nuestro lector hacia una acción específica como una compra, una visita a página web e incluso lo llevamos a adquirir un auto o un viaje alrededor del mundo, que antes de leernos no tenía idea que quería hacer. Este es el poder de la persuasión por medio de las palabras.

La redacción publicitaria es una herramienta poderosa, un complemento esencial de la gran variedad de técnicas mercadológicas que no solo se encuentra en un titular o eslogan, sino la encontramos en un mailing, un blog, página web, un menú de restaurante, contenidos de revista, catálogo y cientos de herramientas que podemos utilizar para enganchar y crear un call to action específico.

El Copywriter, o redactor publicitario no solo narramos, sino que creamos el concepto escrito para la ejecución de cada pieza con un lenguaje persuasivo que provoque algo en el lector. Vamos de lo simple a lo más complejo con astucia y planificación de manera divertida y algunas veces intelectual, por medio de estrategias claramente trazadas como parte de un gran equipo creativo.

Cada letra, cada coma e incluso cada signo de puntuación está analizada cuidadosamente en nuestra mente de Copy antes de escribirla, al igual que un compositor imagina en su mente la secuencia de sonidos antes de plasmarlos en un formato pautado.

Una de las condiciones indispensables para esta profesión es el asumir riesgos; es necesario experimentar y sumirse en territorios que antes no hayamos explorado y tener una alta tolerancia a frustraciones; pero al contrario de lo que se pensaría, estos retos nos forman como profesionales con una gran capacidad de dominar cualquier tipo de tema.

El Copy en los medios digitales

Con el auge de la comunicación en línea y el marketing digital el redactor publicitario se ha apoderado fuertemente de estas nuevas propuestas en el mercado, con más sentido y creatividad que un simple post en Facebook o Instagram. Como profesionales debemos tener cuidado de la calidad y profundidad de nuestros textos a la hora de convertirnos en Copywriters de medios digitales.

Desgraciadamente (siempre hay puntos en contra) esta evolución ha hecho que en muchos casos la capacidad de conceptos creativos vaya disminuyendo debido al acortamiento de tiempos para postear algo, mensajes sin sentido, sin estrategia clara o definida suelen verse por parte de agencias caseras, creadas solamente para manejo de redes sociales, sin la capacidad de generar conceptos novedosos tal como lo hace una agencia de mercadotecnia y publicidad integral, en la que cada elemento humano es parte de un engranaje altamente creativo con un método de trabajo enfocado siempre en adoptar la personalidad de la marca y las expectativas reales del cliente. 

Ser Copywriter no es solo redactar bonito y sin faltas de ortografía, esto va más allá: es moverse entre los planos racional-lógico al racional-emocional, es decir, debemos dominar a la perfección el lado pensante del ser humano, pero con un lenguaje que despierte su emotividad.

Para ser Copy se necesita una preparación de años para perfeccionar “el arte de la buena escritura”; es leer, leer y leer, es devorar a la RAE y sus directrices, es cambiar de graduación de lentes cada 6 meses, es sentarse frente a un teclado y comenzar a crear frases cortas o textos extensos que seduzcan al público objetivo para consumir el producto o servicio del cual estamos escribiendo.

Para concluir, hacer que alguien piense y decida, con solo unas palabras que eso es lo que necesita en ese momento, es nuestro fin.  

Eliana Martínez

Una fanática de la paleografía antigua, escritos históricos, diccionarios y hasta “letras chiquitas”. Dice Oscar Wilde que “No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo”… pero hay que hacerlo de la mejor manera posible.